Política y regulación
Sam Altman enfrenta escrutinio judicial sobre la gobernanza de OpenAI
El CEO de OpenAI, Sam Altman, testificó en un tribunal federal de California mientras los demandantes cuestionan si la junta sin fines de lucro de la empresa mantiene el control real sobre su negocio con fines de lucro.
El martes, el CEO de OpenAI, Sam Altman, testificó en un tribunal federal de California. Los procedimientos legales, presididos por la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers, examinan si la junta sin fines de lucro de OpenAI mantiene el control real sobre su negocio con fines de lucro. El demandante Elon Musk lidera el esfuerzo legal para cerrar las operaciones con fines de lucro de la empresa. Los abogados de Musk argumentan que la influencia de Altman sobre OpenAI excedió la de su junta directiva. El juicio trae un renovado escrutinio a la estructura de gobernanza de la empresa de inteligencia artificial (IA), centrándose específicamente en las dinámicas de poder entre su órgano de supervisión sin fines de lucro y su brazo comercial.
El testimonio se centró fuertemente en las declaraciones financieras y las declaraciones pasadas de Altman. En mayo de 2023, Altman testificó ante el Congreso sobre la regulación de la IA, donde afirmó que no tenía capital en OpenAI. Sin embargo, el tribunal examinó su exposición económica a OpenAI a través de su posición como LP —lo que significa Limited Partner, o inversionista en un fondo— en un fondo de Y Combinator. Steve Molo, el abogado que lidera el esfuerzo legal contra OpenAI, cuestionó a Altman sobre si había revelado este interés al Senado de Estados Unidos, tras un interrogatorio previo del senador estadounidense John Kennedy. Altman respondió que no lo mencionó en ese testimonio, pero que creía que se entiende bien lo que significa ser un propietario pasivo de fondos de capital de riesgo. Esta discrepancia dio lugar a un intenso interrogatorio, ya que los demandantes destacaron casos en los que otros acusaron a Altman de mentir o engañarlos.
Durante los procedimientos, los abogados de los demandantes destacaron las acusaciones de una “cultura tóxica de mentiras” dentro de la organización, una frase utilizada por el exmiembro de la junta de OpenAI, McCauley. Mientras tanto, la defensa de OpenAI desestimó estas afirmaciones como “asesinato de carácter” y sostuvo que la junta conserva la supervisión. Los testigos presentados por OpenAI y Microsoft informaron que la junta sin fines de lucro ejerce control sobre la entidad con fines de lucro, asegurando que siga siendo una empresa en funcionamiento —un negocio que está operando y es solvente. Sin embargo, el CEO de Microsoft, Satya Nadella, había descrito previamente las acciones de la junta durante la breve salida de Altman como “amateur city”. El tribunal también está examinando el período desde 2024, el año en que Zico Kolter comenzó en la junta. Cuando se le preguntó sobre su propia credibilidad, Altman defendió su historial. “Creo que soy un empresario honesto y confiable”, dijo Altman, el CEO de OpenAI.
Por qué importa
El juicio examina si la junta sin fines de lucro de OpenAI mantiene el control real sobre su negocio con fines de lucro, una pregunta central en el esfuerzo legal de Elon Musk para cerrar las operaciones con fines de lucro de la empresa.