Chips y hardware
Rivian se asocia con Uber para fabricar robotaxis
Rivian se asocia con Uber para fabricar robotaxis basados en su SUV R2, un acuerdo que podría alcanzar hasta USD 1250 millones e incluye una inversión inicial de USD 300 millones.
El fabricante de vehículos eléctricos Rivian se ha asociado con el gigante de transporte compartido Uber para desarrollar robotaxis basados en el próximo SUV R2 de Rivian. Bajo el acuerdo, que podría alcanzar hasta USD 1250 millones, Uber realizará una inversión inicial de USD 300 millones en Rivian. Se espera que Uber compre 10,000 robotaxis R2 totalmente autónomos para un lanzamiento previsto en San Francisco y Miami en 2028.
Aunque potencialmente lucrativo, el acuerdo está repleto de riesgos y desafíos para Rivian. El fabricante de automóviles aún no ha comenzado a producir el SUV R2, y se espera que la fabricación comience en junio. Además, Rivian no ha probado ni implementado un sistema de conducción autónoma diseñado para robotaxis, y los vehículos están programados para ser construidos en su fábrica de Georgia, que aún está en construcción.
A pesar de estos obstáculos, las empresas han trazado un ambicioso cronograma de expansión:
- 2028: Lanzamiento inicial de robotaxis en San Francisco y Miami.
- 2030: Uber tiene la opción de comprar hasta 40,000 SUV R2 autónomos adicionales.
- Finales de 2031: Lanzamiento objetivo en 25 ciudades de Estados Unidos, Canadá y Europa.
El fundador y CEO de Rivian, RJ Scaringe, ha priorizado la tecnología de conducción automatizada, cambiando la estrategia de la empresa en 2021 desde su anterior marco de asistencia al conductor basado en reglas hacia una nueva estrategia. La Rivian Autonomy Platform, que debutó en 2024, sirve como base para estos esfuerzos. Rivian planea lanzar hardware mejorado en una versión del SUV R2 a finales de 2026, que contará con una computadora de autonomía capaz de procesar 5000 millones de píxeles por segundo. El objetivo final es lograr lo que la industria denomina autonomía SAE Nivel 4 —donde un vehículo puede conducirse solo bajo condiciones específicas sin intervención humana—, a lo que Rivian se refiere como L4 personal. Al hablar sobre el compromiso financiero de la empresa con esta tecnología, Scaringe señaló: “Nuestro camino para llegar a la conducción sin manos y sin ojos en 2027 es algo en lo que estamos gastando más dinero que en cualquier otra cosa”.
Para Uber, la asociación es parte de una estrategia más amplia para escalar su red mediante la integración de múltiples desarrolladores de vehículos autónomos. El proveedor de transporte compartido ha establecido asociaciones con otras empresas, incluida Waymo —propiedad de Alphabet—, cuyos robotaxis operan en la aplicación de Uber en Austin y Atlanta. Uber también se ha asociado con la startup de vehículos eléctricos Lucid Motors y la firma de tecnología de vehículos autónomos Nuro para construir robotaxis, mantiene acuerdos con Motional y Baidu, y es inversionista en la startup Wayve.
Por qué importa
El giro de Rivian hacia los robotaxis es una apuesta de alto riesgo en la autonomía que pone a prueba si la empresa puede escalar la fabricación y el software simultáneamente, a pesar de los importantes riesgos de ejecución.