Política y regulación
Ordenan a Peter Williams pagar USD 10 millones por vender herramientas de hackeo
El exejecutivo de L3Harris, Peter Williams, fue condenado a pagar USD 10 millones en restitución por robar y vender herramientas de hackeo confidenciales a un intermediario ruso.
El miércoles, un juez ordenó a Peter Williams, el exgerente general de Trenchant (división de L3Harris que desarrolla spyware) de 39 años, pagar USD 10 millones en restitución —un pago ordenado por el tribunal para compensar las pérdidas— a su antiguo empleador, L3Harris. Esta nueva sanción se suma a una orden de restitución previa de USD 1.3 millones. El fallo se produce tras el robo de secretos comerciales de Trenchant, una división de L3Harris que desarrolla spyware y herramientas de hackeo, por lo cual fue sentenciado a más de siete años de prisión.
Williams dirigió Trenchant hasta el año pasado, cuando fue arrestado y acusado de robar secretos comerciales. Williams robó siete secretos comerciales —casi con seguridad exploits cibernéticos— de Trenchant y los vendió a Operation Zero. Williams obtuvo USD 1.3 millones por la venta de estos secretos, dinero que utilizó para comprar relojes de lujo, una casa cerca de Washington D. C. y vacaciones familiares. El gobierno de Estados Unidos, en su papel de fiscalía, describió a Operation Zero como “uno de los intermediarios de exploits más nefastos del mundo”. Según Operation Zero, la firma rusa actúa como un intermediario que trabaja exclusivamente con el gobierno ruso y empresas locales. Trenchant sufrió pérdidas de hasta USD 35 millones debido al robo. Williams también intentó culpar a uno de sus empleados por el robo.
Las herramientas robadas fueron desarrolladas por Trenchant, una división de L3Harris. El gobierno de Estados Unidos y sus aliados en los Five Eyes (alianza de inteligencia de cinco naciones que incluye a Estados Unidos, Australia, Canadá, Nueva Zelanda y el Reino Unido) dependen de dichas capacidades cibernéticas. Los fiscales estadounidenses declararon que Williams traicionó a Estados Unidos y a sus aliados al proporcionar herramientas que podrían haber sido utilizadas para hackear millones de computadoras y dispositivos en todo el mundo. Después de que Williams vendiera las herramientas de hackeo, algunas de ellas terminaron siendo utilizadas por espías del gobierno ruso en Ucrania y por ciberdelincuentes chinos. Antiguos empleados de L3Harris reconocieron el código robado en una investigación de ciberseguridad publicada por Google, que identificó las herramientas robadas tras investigar los ciberataques en los que fueron desplegadas.
Por qué importa
Este caso subraya los graves riesgos de las amenazas internas dentro de la cadena de suministro de defensa e inteligencia, particularmente cuando se filtran exploits cibernéticos confidenciales a adversarios extranjeros.