Chips y hardware
La firma robótica de Travis Kalanick, Atoms, recauda USD 1700 millones
Atoms, la empresa de robótica que dirige el expresidente ejecutivo de Uber, Travis Kalanick, recaudó USD 1700 millones en una ronda liderada por Andreessen Horowitz, con la propia Uber entre los inversionistas.
Atoms, la empresa de robótica dirigida por el expresidente ejecutivo (CEO) de Uber, Travis Kalanick, recaudó USD 1700 millones en una ronda de financiamiento liderada por Andreessen Horowitz, con Ben Horowitz asumiendo un puesto en el directorio de la compañía. Bain Capital, Fifth Wall y otros inversionistas también participaron, junto con la propia Uber, lo que reconecta a Kalanick con la empresa que fundó y que lo destituyó como director ejecutivo en 2017 tras denuncias de acoso sexual, discriminación y un ambiente laboral tóxico.
Atoms es, en esencia, una sociedad controladora renombrada, construida sobre Cloud Kitchens, el negocio de cocinas fantasma que Kalanick dirige desde que renunció a Uber. Presentó el nombre Atoms en marzo, junto con la adquisición de Pronto, una empresa de automatización industrial pesada dirigida por su excolega de Uber, Anthony Levandowski. Kalanick también dijo que quiere expandirse hacia la minería, yendo más allá de lo que Pronto ya hace para vehículos en esa industria. El año pasado se informó que él estaba interesado en comprar la filial estadounidense de la empresa china de vehículos autónomos Pony AI, con respaldo de Uber, pero The Information reportó en marzo que esas conversaciones habían terminado.
En una publicación en X sobre la ronda, Kalanick no dio detalles sobre sus planes para Atoms, pero describió la ronda como “un poco de un asunto pendiente”. “Combustible para completar el arco narrativo de bits a átomos que comenzamos en Uber, continuamos en CloudKitchens y ahora terminaremos en Atoms”, escribió, y agregó que quiere construir una “base rodante para robots”. Vinculó la ronda con un hilo conductor de 16 años que se remonta a su ambición inicial de digitalizar el mundo físico con software, y describió la premisa de Atoms como construir infraestructura de cómputo para el mundo físico, donde la manufactura funciona como capacidad de procesamiento, los bienes raíces como almacenamiento y el transporte como la red. Ben Horowitz, quien enmarcó la inversión como una apuesta por el rango de Kalanick “desde la arquitectura de software hasta la ingeniería mecánica”, dijo que el objetivo es replicar lo que Uber hizo por el transporte —y lo que las computadoras hicieron por el mundo digital— para el mundo físico, haciendo que todos sean más productivos.
Kalanick no ofreció detalles sobre en qué se usará el dinero, aunque el tono de su publicación sugiere que la contratación de personal se llevará una parte importante. Planteó la misión de Atoms en términos ambiciosos, describiendo a los constructores de la nueva tecnología del mundo físico como enfrentando una fuerte resistencia por parte de la naturaleza misma, y dijo que hará falta a la gente más decidida de la humanidad para llevar estos complejos sistemas industriales hasta el final.
Por qué importa
El regreso de Kalanick con inversionistas de peso —incluida la propia Uber— apunta a un renovado apetito de capital de riesgo por apuestas de hardware en robótica y automatización industrial, aun cuando persisten dudas sobre qué construirá exactamente Atoms.