Startups e inversión
Simile recauda USD 200 millones en su Serie B con una valoración de USD 2000 millones, solo cinco meses después de su Serie A
La empresa emergente de inteligencia artificial Simile cerró una Serie B de USD 200 millones con una valoración de USD 2000 millones, apenas cinco meses después de salir del sigilo con una Serie A de USD 100 millones liderada por Index Ventures.
Simile se ha sumado al grupo de unicornios de IA de rápido movimiento, al cerrar una Serie B de USD 200 millones con una valoración de USD 2000 millones apenas cinco meses después de salir del sigilo con una Serie A de USD 100 millones. La Serie B fue liderada por Greenoaks, con la participación de Index Ventures, Hanabi, Bain Capital Ventures, A*, Factory, Definition y CVS Health Ventures, que además es uno de los clientes de Simile.
La empresa emergente desarrolla usuarios simulados para áreas como marketing e investigación de producto. Fue fundada por Joon Sung Park, graduado con un doctorado de Stanford cuya tesis incluyó un proyecto llamado “Smallville”, en el que agentes de IA llevaban vidas humanas simuladas, hasta el punto de organizar fiestas.
La misión declarada de Simile es simular “a los ocho mil millones de personas del planeta, con precisión y honestidad” — un objetivo exagerado, ya que la razón misma por la que las empresas hacen investigación de mercado es que los humanos reales son impredecibles, guiados tanto por las emociones como por la razón. Aun así, simular usuarios para investigación es un área prometedora, comparable a la “programación por instinto” (vibe coding) aplicada a los prototipos de producto.
Simile no es la única empresa emergente en este ámbito que ha captado la atención de los inversionistas. Aaru, por ejemplo, recaudó una Serie A en diciembre con una “cuantiosa” valoración “de titular” de USD 1000 millones.
Por qué importa
El tamaño y la rapidez de las rondas consecutivas de Simile muestran que los inversionistas están dispuestos a pagar valoraciones elevadas por herramientas de IA que prometen acortar la costosa investigación con humanos, incluso antes de que se demuestre la premisa de simular el comportamiento humano a gran escala.