lunes, 3 de agosto de 2026

Política y regulación

Wisk Aero, propiedad de Boeing, enfrenta una demanda por despido injustificado

Wisk Aero, propiedad de Boeing, enfrenta una demanda de una exgerente que alega despido injustificado y que la empresa redujo las pruebas de seguridad para cumplir con un plazo de 2025.

Boeing-owned Wisk Aero faces wrongful termination lawsuit
Foto: Wisk Aero

Wisk Aero, la empresa de aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical propiedad de Boeing, está acusada de despedir a una gerente que planteó preocupaciones de seguridad. La exgerente de software Briahna O’Neill presentó una demanda contra Wisk en el Tribunal Superior de Santa Clara, alegando discriminación y despido injustificado. The Seattle Times informó primero sobre la acción legal, señalando que Boeing declinó hacer comentarios sobre las acusaciones.

Según O’Neill, presentó dos informes de seguridad internos alegando que Wisk redujo las pruebas de software requeridas por la FAA para cumplir con un plazo de 2025. La Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) es la agencia gubernamental que actúa como regulador de la aviación y las pruebas de aeronaves. En sus informes internos, O’Neill describió cómo Wisk hizo que los ingenieros redujeran la cantidad de pruebas de software requeridas por la FAA que se estaban realizando. Ella alega que esta reducción en las pruebas se llevó a cabo específicamente para cumplir con un plazo de vuelo de prueba programado para 2025. O’Neill afirma que fue despedida apenas unas semanas después de presentar la segunda queja.

Fundada en 2019, Wisk es una de las varias empresas que intentan desarrollar aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical comercialmente viables. La empresa es uno de los pocos desarrolladores que trabaja con el objetivo de lograr la autonomía total en las operaciones de sus aeronaves. Wisk también es una de las ocho empresas aprobadas por la FAA para participar en un programa de pruebas de tres años para estas aeronaves.

Boeing, que es la propietaria de Wisk Aero, declinó hacer comentarios sobre la demanda. Wisk, por su parte, ha declarado que no puede hacer comentarios sobre litigios en curso. La disputa legal surge mientras Wisk continúa su participación en el programa de pruebas de tres años de la FAA.

Por qué importa

La demanda alega que Wisk Aero redujo las pruebas de software requeridas por la FAA para cumplir con un plazo de 2025, lo que plantea dudas sobre los protocolos de seguridad en el desarrollador de taxis aéreos eléctricos propiedad de Boeing.